El Coso Digital

domingo, 24 de junio de 2007

Manzanares abre la puerta grande en una tarde de poco toreo

UN BANDERILLERO EN EL HOSPITAL TRAS UNA COGIDA



L.C./D.F.
El diestro José María Manzanares abrió la puerta grande del Coso de Alicante en el décimo festejo de la Feria de Hogueras, en una tarde en la que hubo poco toreo y mucha alegría. Cayetano logró una oreja. Lo más lamentable fue la cogida que sufrió un banderillero de Manzanares que tuvo que ser trasladado al Hospital de San Juan con traumatismo cráneo-encefálico. Pese a que los astados de la ganadería de Zalduendo tenían buena presencia, no fue la tarde de los diestros, que se limitaron a torear poco, recorriendo mucho la plaza y dando excesivos pases. El público asistente, compuesto en su mayoría por féminas, llenó hasta la bandera el coso de Alicante.

Rivera Ordóñez, en su primer astado, lanceó con la capa al toro que recibió dos puyazos. En banderillas, volteó a uno de los peones sin consecuencia alguna. El diestro dio algunos derechazos y naturales al son del toro, necesitando cinco pinchazos para que el astado se acostara, recibiendo un aviso. Aplausos. En su segundo, Ordóñez colocó las banderillas pero sus formas no tuvieron el brillo propio de un matador. Continuó con muchos mantazos sin poder ni dominio alguno, pero que divirtieron al público. También tuvo mala suerte a la hora de matar, pues necesitó cinco pinchazos y una estocada, siendo aplaudido.

En el segundo de lidia, José María Manzanares, recibió al toro con dos revoleras de rodillas y dos puyazos en una sola entrada. El banderillero, Antonio Delgado, tuvo mala suerte y al salir de la colocación de un par de banderillas, lo cogió el astado siendo atendido en la enfermería con traumatismo cráneo-encefálico y un golpe en la mandíbula. Fue trasladado al Hospital de San Juan. Manzanares desarrolló su faena con derechazos y naturales y con una estocada bien puesta. El presidente le concedió una oreja. El diestro, que toreó el sexto de la tarde, tras un acuerdo con Cayetano, después de la colocación de banderillas, se limitó a derechazos y naturales y algunos adornos. Con una estocada que bastó. Se le concedió una segunda oreja, con lo que abrió la puerta grande del coso alicantino.


El tercero de la tarde, tras un puyazo y después de que Cayetano se lo brindara al público, al darle unos pases con la derecha, se rompió la pata. Ante la impotencia del mismo, no hubo más remedio que matarlo. Se aplaudió al torero. El diestro, durante el quinto, ofreció una lidia toda llena de muy malos hechos, pues nada más que se vio capotazo tras capotazo. Los peones lograron aplausos en la colocación de banderillas. Como venimos diciendo, los derechazos y naturales de Cayetano no tuvieron ni mando ni temple, ya que solamente se corrió la mano al son del toro. A continuación, al entrar a matar, la estocada fue tan baja en un lateral, que dejó al toro cojo, con lo cual se acostó y fue apuntillado. No obstante, el público, con demasiada alegría, llenó la plaza entera de pañuelos blancos para pedir las dos orejas. Pese a ello, el presidente con buen criterio concedió solo una oreja.
Espectáculo para el Domingo 23 de junio:
Corrida de toros.
Toros de la ganadería de los Hermanos García Jiménez. Mano a mano entre El Juli y José Mari Manzanares.